“La automatización del almacén no empieza en la máquina, empieza en el análisis”

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‘Inside Element Logic: personas detrás de la automatización’ es una serie de entrevistas para descubrir cómo cada miembro del equipo en España contribuye al éxito de los proyectos de intralogística. En esta ocasión, Yolanda Ruiz, Directora de Consultoría, comparte su visión sobre el papel de la consultoría en el diseño de soluciones de automatización, los retos más habituales en la fase inicial de los proyectos y por qué la sencillez, la modularidad y el trabajo conjunto con el cliente son claves para lograr operaciones más robustas y escalables. 

Imagen promocional de una entrevista con Yolanda Ruiz, directora de consultoría de Element Logic, sobre fondo de almacén automatizado con robots AutoStore.

De la experiencia técnica a la consultoría

¿Cómo ha sido tu formación y experiencia previa y por qué decidiste dar el salto a Element Logic?

Soy Ingeniera Industrial por la Universidad Carlos III y he desarrollado toda mi carrera en intralogística. Tras 17 años como consultora de soluciones en Dematic, trabajando en proyectos complejos y sectores muy diversos, sentí que era el momento de iniciar una nueva etapa profesional.

Lo que más me atrajo de Element Logic fue su cultura: equipos pequeños, decisiones rápidas y un foco claro en comprender las necesidades reales del cliente para construir soluciones que funcionen. Mi rol actual me permite dedicar gran parte del tiempo a analizar datos, definir soluciones y trabajar con los clientes para diseñar operaciones más eficientes. Esa parte es, para mí, la más apasionante.

Mis primeros años profesionales fueron en pequeñas empresas de software logístico, donde participé en todo el proceso, desde la definición de requerimientos hasta el diseño funcional, la programación, la puesta en marcha y la formación. Esa experiencia me dio una visión muy completa del almacén y de los procesos operativos. Con los años, se ha convertido en una fortaleza: puedo analizar un problema desde la perspectiva técnica, operativa y de negocio, y traducirlo en soluciones escalables.

Me uní a Element Logic porque buscaba un entorno donde mi experiencia tuviera impacto directo y donde pudiera trabajar de forma cercana, honesta y colaborativa con los clientes.

Cada proyecto es un reto único que exige experiencia, visión y, sobre todo, un equipo alineado

¿Cómo describirías tu rol dentro de la empresa? ¿Cómo contribuye tu trabajo al éxito de los proyectos de automatización?

Mi rol en los proyectos que llevo en Element Logic es actuar como punto de conexión entre los equipos implicados. Trabajo con el cliente para entender bien sus necesidades, y la solución se construye con la aportación de ingeniería, software, operaciones, partners y del propio cliente.

Mi responsabilidad es asegurar que cada área aporte su experiencia de forma clara y coordinada. Intento aportar visión global, claridad y coordinación para que cliente y equipos internos avancemos en la misma dirección. Cuando eso ocurre, la solución final refleja un esfuerzo colectivo.

¿Qué hace único a Element Logic como partner de proyectos de automatización?

Creo que nuestra diferenciación está en el cómo hacemos las cosas, no solo en el qué hacemos. Somos una empresa dinámica, donde cada persona asume la responsabilidad de su trabajo y su aportación se nota en el resultado final. Para mí, una palabra clave es ownership: aquí todos nos sentimos responsables de lo que hacemos, y eso impulsa la implicación y la capacidad de aportar.

Además, Element Logic es una empresa muy humilde y muy plana. La información fluye, la gente comparte y la cercanía es real. Esa transparencia y accesibilidad generan un entorno de confianza poco habitual.

Todo esto nos ayuda a centrarnos en aportar soluciones al cliente en cualquier fase del proyecto y a tomar decisiones cuando hace falta. Esa cultura permite trabajar con libertad, responsabilidad y apoyo.

Aquí todos nos sentimos responsables de lo que hacemos, y eso impulsa la implicación y la capacidad de aportar

obots AutoStore se desplazan sobre una cuadrícula de almacenamiento junto a una estación adaptada para accesibilidad en un almacén automatizado.
Vista general de una instalación AutoStore, con robots operando sobre la rejilla para la gestión automatizada del almacenamiento.

Tendencias del mercado y nuevas prioridades de los clientes

Desde tu posición, ¿qué tendencias observas en la automatización de almacenes, especialmente en soluciones basadas en AutoStore?

Los clientes buscan cada vez más soluciones sencillas, estables y fáciles de operar. Vemos, por un lado, clientes con experiencia previa en automatización que han trabajado con sistemas complejos y valoran en AutoStore su simplicidad, alta disponibilidad y bajo mantenimiento. Y, por otro, clientes que nunca se habían atrevido a automatizar y que, al visitar una instalación de AutoStore, ven un sistema intuitivo y pierden el miedo.

En general, el mercado evoluciona hacia soluciones más modulares, replicables y con menos dependencia de equipos técnicos para mantenerlas. Nosotros intentamos combinar esa sencillez con tecnologías como robótica, inteligencia artificial o visión artificial, siempre con una aplicación práctica y útil para la operativa diaria.

¿Cuáles son las principales demandas y preocupaciones que detectas en los clientes?

Antes, muchos clientes ponían el foco sobre todo en el retorno de la inversión y en la capacidad de crecer. Eso sigue siendo importante, pero ahora pesa mucho la dificultad para encontrar y retener personal en almacén, especialmente para tareas repetitivas o turnos nocturnos. Muchas decisiones de automatización parten de ahí. Los clientes han asumido que el entorno cambia rápido y que planificar exige más flexibilidad. Por eso buscan sistemas escalables, modulares y con capacidad de crecer por fases.

Los clientes buscan soluciones sencillas, modulares y con capacidad de crecer por fases

Operario trabaja en una estación automatizada de preparación de pedidos junto a un monitor y líneas de transporte de cajas.
La automatización combina tecnología y operativa diaria para mejorar la eficiencia, con soluciones diseñadas para ser intuitivas y fáciles de operar.

Diseño, datos y colaboración: las claves del éxito de un proyecto

¿Qué factores consideras clave para que un proyecto de automatización sea exitoso desde la planificación hasta la implementación?

Todas las fases son importantes, pero para mí la clave está en el diseño. Ahí se define gran parte de lo que vendrá después, así que conviene dedicar tiempo, revisar detalles y asegurar que la solución sea robusta y escalable.

En esta fase hay dos herramientas fundamentales: un análisis de datos exhaustivo y un flujograma completo de la instalación. Ese flujograma debe reflejar las capacidades mecánicas de los equipos, los flujos reales y los volúmenes futuros previstos. Es importante contemplar tanto la situación actual como el crecimiento esperado del cliente.

También conviene construir distintos escenarios para comprobar que la solución se mantiene flexible y estable cuando cambian las condiciones. Si una solución solo funciona bien en un escenario muy concreto, generará problemas más adelante.

Y hay un factor transversal a todo el proyecto: transparencia y trabajo en equipo. Cuando cliente, integrador y proveedores trabajan alineados, con comunicación clara y confianza, las decisiones llegan antes, los riesgos bajan y el proyecto avanza con más seguridad.

Si una solución solo funciona bien en un único escenario, no es una buena solución

¿Qué consejo le darías a alguien que esté pensando en automatizar su almacén con una solución basada en AutoStore?

El consejo más importante es dedicar tiempo a entender bien el proyecto y a definir claramente los requerimientos. La automatización no empieza en la máquina, empieza en el análisis. Cuanto más claro tenga el cliente qué necesita, mejor diseñada estará la solución.

También es fundamental visitar instalaciones reales. Los PowerPoint y las animaciones son muy útiles, pero la realidad está en hablar con los usuarios, con mantenimiento y con supervisores. Ahí es donde se ve cómo funciona una solución en el día a día, qué detalles importan y qué aspectos no aparecen en ninguna presentación.

Y hay algo que considero casi lo más importante: dedicar tiempo al software. Que te lo enseñen, que lo veas funcionar y que entiendas cómo se comporta. Una solución de automatización puede tener el mejor equipamiento del mundo, pero si el software no acompaña, el rendimiento cae drásticamente. Esto me lo han dicho clientes más de una vez, y es totalmente cierto.

Y, por último, confiar en la sencillez. Las soluciones demasiado complejas pueden ser muy llamativas, pero normalmente solo funcionan bien en condiciones muy concretas. La experiencia me ha enseñado que la robustez está en lo simple, lo modular y lo fácil de mantener. Cuanto más clara y entendible sea la solución, mejores resultados dará.

La experiencia me ha enseñado que la robustez está en lo simple, lo modular y lo fácil de mantener

Retos de la automatización a medida

¿Cuál es el mayor reto al que te enfrentas en la fase de consultoría cuando trabajas con clientes interesados en automatización?

El mayor reto en consultoría es conseguir que el cliente pueda dedicar el tiempo necesario al proyecto. Su día a día suele ser muy exigente, y la automatización compite con muchas prioridades. Aun así, su participación es clave para que la solución refleje la operación real.

Cuando el cliente puede involucrarse poco, aumenta el riesgo de diseñar algo alejado de sus necesidades. Por eso, una parte importante de mi trabajo consiste en facilitar ese proceso,adaptando el ritmo, priorizando la información clave, organizandoreuniones eficientes y ayudando a traducir su conocimiento del negocio en requisitos claros.

¿Cómo adaptas las soluciones de Element Logic a las necesidades específicas de cada cliente?

Las soluciones no salen de una plantilla, sino que las adaptamos a partir de los requerimientos reales del cliente. A partir de ahí, buscamos qué configuración encaja mejor con su operación. Aprovechamos lo que sabemos que funciona y personalizamos lo necesario.

Tener mucha base instalada es una gran ventaja, ya que conocemos puntos fuertes, límites y configuraciones que responden bien en determinados escenarios. Muchas veces, la solución final combina elementos probados con un ajuste específico para adaptarse al cliente.

Nosotros llamamos “arquetipos” a esos módulos o partes del proceso que sabemos que funcionan bien. Gracias a ellos reducimos tiempos de diseño e implementación y, sobre todo, minimizamos riesgos. El objetivo es construir una solución sólida desde el inicio, bien adaptada al cliente y sin añadir complejidad innecesaria.

El mayor reto en consultoría es conseguir que el cliente pueda dedicar el tiempo necesario al proyecto